Hoy, antes de mi examen de Física II, se desapareció la billetera de una compañera de clase. En un salón en el que no habían más de quince personas se desapareció una billetera cuando ella salió a comprar hojas para su examen. Estoy realmente indignada.
Una cosa es ser amigos, joderse entre todos, tener confianza y otra es coger las cosas ajenas no sé si por asustarla, jugar con ella o por robársela. Me niego a creer que en el lugar donde paso la mayor parte del día, uno no pueda dejar sus cosas en una carpeta sin tener el miedo de que el algún hijo de puta las tome y se las lleve. Un amigo cerró la puerta y empezamos a revisar mochila por mochila, como si se tratase de delincuentes, a ver si es que mi amiga tenía suerte y su billetera aún estaba en el salón de clases. Fue en vano. Nunca la encontramos. Esa billetera desapareció, como desaparecieron hoy mis ideas tontas de que, al menos las personas de las que me rodeo, son decentes. Qué mundo de mierda...
Los amigos te van a joder siempre que puedan, e incluso literalmente. Es algo que hay que tener muy presente.